domingo, 29 de julio de 2012

La Octava Entrada


Cuando piensas que todo va bien, algo esta mal...


He sido una pequeña he infame presa... demasiado tonta e ignorante muchas veces, de esas veces en las que solo después de un tiempo jugar el papel de la victima funciona de maravilla... Personalmente prefiero desaparecer...

Aunque en estos últimos tiempos se ha visto difícil y complicado, con toda la estúpida tecnología que nos rodea... y nos da alcance hoy mas que nunca, y mañana más que hoy...

Pero estoy seguro de que lo lograré. Es una de las cosas que una presa puede hacer mejor... correr, esconderse, camuflarse... no demasiado bien, solo lo suficiente para saber quien es más imbécil... El o la  involuntari@ casador@ o la simple presa que corre asustada de una idea o tal vez de un sueño hoy convertido en pesadilla como casi siempre pasa... Razón suficiente para querer desaparecer, o mantenerse al margen aunque dentro de ti las entrañas ardan por entrar en contacto o simplemente extender la mano torpe para intentar ayudar o dar consuelo que uno muchas veces sabe bien que no tendrá cabida por la misma razón que no se lo quiere ofrecer...

Es un maldito bucle... demasiado necesario ese anillo anidado en informática, el alma de un programa que necesita verificar y concluir datos encontrando una escapatoria a otra cárcel, incansable y sin piedad, sin preguntar razones solo busca una coincidencia positiva o negativa para arrojar un resultado... Y el punto al final es que humanamente somos demasiado estúpidos incluso para un bucle, nos quedaríamos pensado sin remedio porque nuevamente el dilema, y de repente se abre aquella tercera opción... Escapar.

Cuando todo esta perfecto algo ocurre, algo pequeño, fugaz, distinto, pero definitivo que merma tus cimientos e intimida tus esperanzas hasta llegar a un punto de dependencia a la luz de la que hoy dudas y lamentas y preguntas si es verdad o es mentira, si ese algo pequeño es capaz de destruir tu burbuja sin dejarte dormir y a la vez que sigue penetrando tu mente con pensamientos más feroces de nostalgia de lo que fue estar a oscuras y que este tiempo fue tan maravilloso, fue, y entonces lo estás dando por terminada a la visita sin sentido de aquello perfecto, si tienes la oportunidad de despedir aquel consuelo de los caídos...

Aquel bostezo de esperanza de un perfecto imbécil que te hace vivir en la burbuja fantaseando con la eternidad y la esperanza... De que todo seguirá así y pronto todos seremos lo suficientemente felices para no desear nada malo...

Luego hay que recordar nuestra sencilla humanidad, además de lo corto que fue el bostezo, además de lo tétrica que sería nuestra vida, esa capacidad de adaptación, ese maldito truco de la esperanza necesario para sobrevivir... Gota por gota... Hasta que la desilusión llega.

En realidad creo que desaparecer es un arte perdido... No quiere referirme a la ausencia... Sino a permanecer a vista de todos, pero en boca de nadie, poder ver fijamente los labios que una vez dijeron algo bueno de ti, ahora como se marchita y desaparece cada palabra en su boca... Hasta llegar a la nada, al olvido... Y resucitar con una coincidencia extraña, y en su corazón ves de nuevo que recuerda... Pero no dura y es mejor así... Desaparecer....

Inconscientemente desaparecer con un poco de esperanza bajo la manga, como ese As que falto al perderlo todo en las cartas, la ultima carta... El ultimo y sencillo vals con el ultimo soplo de recuerdo que se cuela entre el tiempo. El único y fastidioso problema es que solo el que desaparece estuvo presente, recordará, verá, reconocerá, el tiempo se habrá detenido de una forma cruel y despiadada, ahora es cuando uno se pregunta si valía en realidad la pena... O solo fue un tiempo perdido...

Aun así, claramente recuerdas tu impulso, ese pequeño y fugaz, que te hizo separarte y lo recuerdas cada vez el alma te quiso arrastrar hacia la vista de los demás.

Es difícil plantear la idea de que nada de lo que intento congelar en el tiempo paso en realidad, solo, sería muy bueno poder acceder a ello con una pequeña descarga de alegría a la vez... La suficiente para fantasear completando la típica frase de: Y si hubiera pasado?

Una vez superada la conciencia del problema se entiende que lo más lógico no siempre es lo más correcto, que lo más correcto no siempre es lo más adecuado... Y que lo más adecuado muchas veces interfiere con lo que deseamos hacer...

Hoy no soñaré, no hay tiempo, no hay porque, no tengo que recordar,
Aunque... Nadie dijo nada acerca de pesadillas disfrazadas....


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